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Violencia de los hijos hacia los padres, cuando el hogar no es tan dulce

Fecha de creación

19 de Junio de 2012

Roberto Pereria en el año 2005 reunió por primera vez un grupo de estudio sobre violencia filio-parental dado el aumento de este tipo de casos y la gravedad de los mismos: las denuncias de padres agredidos por sus hijos se habían multiplicado por ocho en Cataluña en el período 2000-2004, por tres en el País Vasco entre 2002-2003 o por catorce entre los años 2000-2004 en el País Valenciano.

Su primer paso fue la recopilación bibliográfica, llegaron a la conclusión de que había una gran laguna de bibliografía especializada. Además cuando se hacía referencia a casos de violencia de hijos o hijas hacia padres, la mayoría de ellas se centraban en el adolescente sin tener en cuenta la influencia del entorno familiar en la génesis desarrollo y mantenimiento de la conducta violenta.

El grupo se propone elaborar un modelo teórico para este tipo de problemas familiares que consideraban en todo caso una disfunción familiar.
A partir del año 2006 comienzan a atender a familias con problemas de violencia de hijos a padres y a poner en práctica nuestras hipótesis teóricas sobre el problema y las posibles soluciones que nos habían parecido eficaces.
La atención a las familias, la consolidación del grupo de Estudio e Investigación en VFP y la constatación de la necesidad de un recurso que atendiera específicamente a este tipo de violencia nos llevó a la creación, en septiembre de 2006, de Euskarri, Centro de Intervención y Formación en VFP. El libro Psicoterapia de la violencia filio-parental, es fruto de este trabajo.

Ésta es la definición y descripción que se hace en el libro sobre las características de la Nueva Violencia Filio-Parental
"En lo que definimos como nueva VFP (en adelante NVFP), las agresiones constituyen el núcleo central del problema. Va a ser éste el motivo de consulta, o la causa de la denuncia y la derivación “coercitiva” posterior, lo que muy rara vez ocurre en la VFP tradicional, en la cual el motivo de consulta o derivación suele ser otro distinto a la violencia.

El nuevo perfil se refiere a las agresiones ejercidas por niños, adolescentes y jóvenes aparentemente normalizados 11, que proceden de cualquier estrato social, con conductas violentas más o menos extendidas, que incluyen siempre el ámbito familiar y, con mucha frecuencia, se reducen a este contexto.

El espectro de edades de los agresores es amplio, aunque es más frecuente en la adolescencia, si bien muchos de los progenitores agredidos refieren dificultades en la crianza de sus hijos/as a edades tempranas.

La NVFP comparte con el resto de los modelos de Violencia Intrafamiliar la búsqueda del control y del poder en la familia. Tanto el maltrato infantil como la violencia de pareja tienen como fin obtener el poder, el control sobre los miembros de la familia a los que se maltrata. No hay unos objetivos concretos e inmediatos que se busque conseguir y para los que se utilice la violencia, sino que estos vendrán, en todo caso, más adelante, como resultado del ejercicio del poder obtenido.

En esto difiere de los otros modelos la NVFP: lo primero que se busca es la consecución de unos objetivos concretos, para los que se utiliza la violencia.
Como efecto añadido a la utilización de ésta, se experimenta la sensación de control y poder, que refuerza su mantenimiento e incremento, pero por lo general siempre buscando unos fines concretos: conseguir objetos materiales, o mayores privilegios, o más libertad de acción.

Roberto Pereria, médico psiquiatra y Director de Euskarri, Centro de Intervención en Violencia Filio-Parental, Psicoterapeuta Familiar, participará en los cursos de verano de la UCM llamado Hogar dulce hogar El conflicto en la familia".

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