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Evaluación y educación ¿Podrán las reválidas mejorar la calidad de la enseñanza?

Fecha de creación

25 de Octubre de 2013

Cuando lo único que cuenta es pasar la reválida” Es el título de un artículo que aparecía esta semana en el periódico EL PAÍS  y que nos sirve de punto de partida para hablar del papel de la evaluación en la educación, cuáles son las consecuencias de que la formación se dedique a pasar un examen y cuál debería ser el papel de la educación en el siglo XXI.

En esta entrada intercalaremos algunas de las citas del artículo, que nos han llamado la atención, con reflexiones de nuestros autores.

Cuando la prueba se convierte en un fin

El periódico habla de cómo los centros que aplican las pedagogías alternativas se plantean si: “¿Podrán seguir enseñando lo mismo y con la misma metodología? La presión por el lugar que van a ocupar en un ranking puede pasarles factura debido a las exigencias de los padres, preocupados porque las pruebas trunquen los deseos universitarios de sus hijos. Por ese motivo, este otoño estos colegios están inmersos en un profundo debate.”

Más adelante un inspector educativo en Andalucía le augura un mal futuro a las metodologías alternativas como por ejemplo a las que no utilizan libro de texto: “van a desaparecer para poder aprobar los exámenes”. En su opinión, se va a “volver a una enseñanza más tradicional. Si te juegas el título en unas horas todo va a ir encaminado a ello”.

Gordon Stobart dedica un capítulo de su libro Tiempos de pruebas: los usos y abusos de la evaluación para hablar de la “titulitis” y alerta de que: “para que el individuo pueda competir en el mercado laboral, la evaluación puede convertirse en un fin en sí misma: es el resultado lo que cuenta; la calidad del aprendizaje es irrelevante”

Tiempos de pruebas: los usos y abusos de la evaluación

Educación y mercado

En el artículo se habla de cómo ha afectado la triple T Teach to the test aplicada en EEUU que tenía como objetivo mejorar la educación en el país: “sus resultados (la excelencia debería lograrse en 2014) son discutibles. Estados Unidos sigue sin liderar los informes de evaluación internacionales. Incluso una de sus más fervientes impulsoras, la asesora educativa Diane Ravitch, (..) lamenta los efectos de las evaluaciones y los ranking. Para Ravitch, en su país ha habido un “deliberado esfuerzo” para remplazar la enseñanza pública por un sistema de mercado y la obsesión por los exámenes ha traído consigo unos “perversos y predecibles resultados”. 

Gordon Stobart habla en otro capítulo de su libro, de cómo se ha ido conformando la rendición de cuentas en la escuela:

“Los responsables políticos se han dado cuenta de que la evaluación puede utilizarse como una poderosa herramienta para la reforma de la educación. Lo que se ponga a prueba, sobre todo si conlleva consecuencias importantes, determinará lo que se enseñe y cómo se enseñe.

Por tanto, esta es una vía más directa que el desarrollo paciente del currículum y la pedagogía, y produce unos resultados claros de manera relativamente barata. El modelo se ajusta también a la necesidad del economista de indicadores sencillos que puedan interpretarse para comprobar si la inversión produce beneficios.”

El autor afirma que  “La evaluación puede estimular o debilitar el aprendizaje

 Ley de Goodhart 1 : Cuando una medida se convierte en objetivo, deja de ser una buena medida. Cualquier regularidad estadística tenderá a desaparecer cuando se ejerzan presiones sobre ella con fines de control.

Charles GOODHART.

La ley de Goodhart es el equivalente sociológico del principio de indeterminación de Heisenberg en física cuántica. Por regla general, la medida de un sistema lo perturba. Cuanto más precisa es la medida y más corta su escala temporal, mayor es la energía de la perturbación y mayor la imprevisibilidad del resultado.

Michael MCINTYRE, 2001.”


Evaluación vs. Retos de la enseñanza en el siglo XXI

Iván Páez, director del programa de educación continua para el magisterio de Chile afirma en el artículo que  “lleva años observando el efecto de las evaluaciones en su país y se muestra muy crítico. Según Páez, esta triple T aleja del objetivo máximo que tienen las aulas: formar personas con la capacidad de reflexionar o profundizar contenidos y asociarlos estos a sus propios proyectos y situaciones de vida.”

Esta afirmación va muy en la línea con el pensamiento de Ángel Pérez Gómez quien en la entrevista de presentación de Educarse en la era digital hablaba de los principales retos a los que se enfrenta la educación hoy en día:

“Para mí el reto prioritario es debatir y clarificar sin prejuicios las finalidades de la escuela en la era  ontemporánea, superando las inercias de una escuela diseñada para responder a las exigencias y necesidades de la época industrial, que todos reproducimos y consolidamos como algo natural e incuestionable. Es decir, situar el desarrollo y formación de las cualidades humanas de los aprendices, y no las disciplinas curriculares, como el eje central de la práctica pedagógica. Los disciplinas son las mejores herramientas que hemos construido los seres humanos, pero en educación hay que ponerlas al servicio del desarrollo de los individuos concretos. Es decir, hay que diseñar el escenario, las actividades y las relaciones de tal manera que cada aprendiz perciba la utilidad real del conocimiento que tiene que aprender.
Esto supone pasar de un modelo pedagógico de transmisión de informaciones y conocimientos a otro modelo que prima la naturaleza tutorial de la función docente, es decir, la enseñanza personalizada para atender la diversidad y la singularidad de cada aprendiz”

¿A qué se debe el desinterés de los alumnos hacia lo tratado en la escuela?

La desmotivación del alumnado es otra de las preocupaciones de Iván Páez, él considera que la enseñanza centrada en la preparación de las pruebas de evaluación, tiene “una consecuencia devastadora: los estudiantes están cada vez más desmotivados, “al percibir que esos exámenes estandarizados enfatizan solo en la memoria, la retención de contenidos, sin atender los contextos, sin considerar otras destrezas y habilidades que ellos tienen y que no están incorporadas en esas mediciones”

Jurjo Torres en su libro La Justicia curricular, el caballo de Troya de la cultura escolar  muestra su preocupación por lo alejado que está el mundo de la escuela del mundo de los estudiantes.

“Hay un síntoma que considero muy preocupante  y  que  las  políticas  educativas  dominantes  están  potenciando: el desinterés o desmotivación ante la educación reglada por parte de un significativo porcentaje de la juventud. Pienso que existe bastante consenso en que las actuales generaciones de chicas y chicos ya no vertebran sus vidas teniendo a la cultura escolar como el eje más importante con el que satisfacer sus necesidades, aspiraciones, deseos y sueños. Para un gran porcentaje de la juventud las instituciones de enseñanza son los espacios para encontrarse, reunirse e intercambiar ideas y proyectos, pero al margen de los fines encomendados a estas instituciones; o sea, sin otorgar la prioridad a los contenidos y tareas escolares. Del actual sistema educativo, a un gran número de estudiantes lo que más les interesa e inquieta es cómo obtener determinados certificados y ciertos títulos que saben que son importantes, pero por su valor para encontrar un puesto de trabajo, y mucho menos para sentirse realizados como personas y como ciudadanas y ciudadanos responsables.”

La afirmación de Páez de que “las escuelas no son fábricas de ladrillos donde por medio de mecanismos comunes, se mide la calidad de la pieza fabricada”. Considera que cada estudiante es “un mundo en sí mismo, y requiere por tanto una relación formativa subjetiva, cuya evaluación de procesos y resultados de aprendizaje debe atender esa especificidad, además de su relación con otras personas y con su entorno”.

Nos recuerda al planteamiento de educación personalizada que hace Ángel Pérez pero también a la conferencia de Sir Ken Robinson en la que nos habla de cambiar los paradigmas sobre la educación y en cómo ésta fue concebida en tiempos de la Revolución Industrial de la misma manera en que se realizaban los procesos productivos:

En este enlace podéis ver el vídeo:

vídeo de Ken Robinson sobre el cambio de paradigma en educación

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