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¿Cómo hackear la educación?

Fecha de creación

26 de Mayo de 2014

Logan Laplante es un adolescente de trece años cuyos padres decidieron retirarle de la educación tradicional y educarle en casa. 

Ahora él dice que se dedica a hackear la educación, como veremos más adelante, en los orígenes de la red un hacker era considerado alguien que alguien que aplica el ingenio para crear un resultado inteligente. En esta conferencia podemos ver cómo este niño de 13 años aplica el ingenio, os recomiendo verla, merece mucho la pena.

Logan Laplante un niño de 13 años habla sobre hackear educación

Para él la educación tiene como fin hacer de las personas sujetos más sanos y saludables, para ello cita los ocho principios del Dr. Roger Walsh que él intenta seguir al pie de la letra en su día a día:

  1. Ejercicio
  2. Buena nutrición
  3. Relaciones sociales
  4. Diversión
  5. Pasar tiempo en la naturaleza
  6. Servicios a la comunidad
  7. Relajación y manejar el estrés
  8. Participación religiosa o espiritualidad

Logan Laplante nos anima a hackear la educación, pero ¿sabéis de dónde viene el término hackear? ¿Por qué se denominó así a los primeros pobladores de Internet? Ana Sacristán en su libro Sociedad del Conocimiento, Tecnología y Educación nos lo explica.

“Lejos de la habitual y errónea vinculación de este término con el desarrollo de actividades criminales, el concepto hacker, en su verdadero sentido, guarda relación con la pasión por el conocimiento y el afán de perfeccionamiento, ‘alguien que aplica el ingenio para crear un resultado inteligente’.

La palabra proviene del término inglés hack (hachazo o corte) y originalmente se usaba para designar a quien fabricaba muebles a partir de troncos  usando un hacha.

Como los bloques de madera, los sistemas informáticos también pueden cortarse, desarmarse, para aprender de ellos. “Los hackers creen que se pueden aprender lecciones esenciales sobre los sistemas —sobre el mundo— desarmando las cosas, viendo cómo funcionan, inutilizando este conocimiento para crear cosas nuevas e incluso más interesantes”, explicaba Levy en ‘Hackers. Heroes of the Computer Revolution’.

Sociedad del Conocimiento, Tecnología y Educación de Ana Sacristán

El término, con esa acepción, surgió a finales de los años 50 en una de las asociaciones de estudiantes más antiguas del Massachusetts Institute of Tech nology (MIT), el Tech Model Railroad Club (TMRC), un club de modelismo de trenes que incluía la aplicación de tecnología informática en sus maquetas y que todavía ahora, en su web, manifiesta su rechazo a alusiones equivocadas:

“Aquí, en TMRC, donde los términos ‘hack’ y ‘hacker’ se originaron y se han utilizado con orgullo desde finales de 1950, rechazamos su mala aplicación para aludir a la comisión de actos ilegales. A las personas que hacen tales cosas sería mejor describirlas con expresiones tales como ‘ladrones’, ‘crackers’ (…) o ‘vándalos informáticos’. Ciertamente no son los verdaderos hackers (…)”. Los hackers diseñaron Internet como un bien común de innovación, un laboratorio para crear colectivamente mejores tecnologías .

2.  (...) Los hackers y su cultura del trabajo compartido y placentero, aunque duro, han sido fundamentales en el desarrollo de Internet. Fueron hackers académicos quienes diseñaron los protocolos de Internet. Un hacker, Ralph Tomlison, trabajador de la empresa BBN inventó el correo electrónico en 1970 para  uso  de  los  primeros  internautas,  sin mediar] comercialización  alguna.

Hackers de los Bell Laboratories y de la Universidad de Berkeley desarrollaron UNIX. Hackers estudiantes inventaron el módem. (...) En una palabra, los hackers informáticos han creado la base tecnológica de Internet (…) que constituye la infraestructura de la Sociedad de la Información. Y lo [hicieron por] su propio placer o, si se quiere, por el puro goce de crear y [de]compartir [lo creado], y [de] competir [por conseguir antes que nadie logros valiosos, que conllevan un gran desafío] Reunión de ovejas electrónicas (Rec) (2006, págs. 161-166)

Extraído de Sociedad del conocimiento, Tecnología y Educación compilado por Ana Sacristán

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